¡Cómo está el precio del gasóleo, qué barbaridad! En las últimas semanas el incremento de impuestos al diésel y el impacto de la guerra en los mercados energéticos han provocado una subida más que notable en el coste del combustible.
En la Sierra de Madrid, por ejemplo, el precio más bajo que hemos encontrado hoy es de 1,799 € por litro en una gasolinera low cost. Esta situación está afectando directamente al bolsillo de los conductores.
Por eso, adoptar una conducción eficiente se ha convertido en algo más importante que nunca. No solo permite reducir el gasto en combustible, sino también disminuir la contaminación y alargar la vida útil del vehículo.
De hecho, aplicar algunos hábitos de conducción responsable puede suponer un ahorro medio de hasta un 15 % en carburante, además de mejorar nuestra seguridad al volante.
En este artículo te compartimos algunos consejos de conducción eficiente y sostenible que te ayudarán a ahorrar combustible, reducir emisiones y cuidar mejor tu coche.
- Arrancar el coche correctamente para proteger la batería.
Los coches modernos demandan cada vez más energía de la batería ya que además de alimentar el motor, también suministra electricidad a sistemas como el GPS, sensores electrónicos, aire acondicionado o sistemas multimedia.
Un gesto sencillo para alargar su vida útil es pisar el embrague al arrancar el coche y comprobar antes de girar la llave que todos los sistemas eléctricos estén apagados.
Al pisar el embrague a fondo se evita que se muevan los engranajes de la caja de cambios. De esta forma el motor arranca con menos esfuerzo, se consume menos energía y se protege la batería del vehículo - Reciclaje de baterías: clave para reducir la contaminación.
El reciclaje de baterías tiene como objetivo principal evitar la contaminación ambiental. El plomo, uno de los principales componentes de los acumuladores, puede resultar altamente contaminante si no se gestiona correctamente. Por eso es fundamental depositar siempre las baterías usadas en puntos de reciclaje autorizados, contribuyendo así a una movilidad más sostenible. - No aceleres al arrancar el motor.
Cuando el motor ya está en marcha no es necesario acelerar. Los sistemas electrónicos de inyección regulan automáticamente la cantidad de combustible adecuada.
Si se pisa el acelerador en ese momento se envía más combustible del necesario. Parte de ese carburante no se quema y termina diluyéndose en el aceite del motor, reduciendo su capacidad lubricante y aumentando el desgaste de los componentes. Esto provoca más consumo, más contaminación y mayor desgaste del motor. - Evita mantener el pie apoyado en el embrague.
Uno de los hábitos más importantes en la conducción eficiente es mantener el pie fuera del embrague mientras conducimos.
El embrague solo debe utilizarse al cambiar de marcha. Si mantenemos el pie apoyado de forma constante, provocamos un desgaste prematuro del cojinete de empuje y del sistema de embrague. - En atascos o semáforos, utiliza el punto muerto.
En situaciones de tráfico o cuando el semáforo está en rojo, lo más recomendable es poner la palanca de cambios en punto muerto y retirar el pie del embrague. Este simple gesto evita tensiones innecesarias en el sistema y ayuda a reducir el desgaste del embrague. - Mantén siempre las manos en el volante.
Muchos conductores tienen la costumbre de apoyar la mano derecha en la palanca de cambios. Sin embargo, lo recomendable es mantener ambas manos en el volante.
De esta forma se mejora el control del vehículo y se evita generar posibles holguras en el sistema de transmisión. - No apures el depósito de carburante.
Circular con el depósito casi vacío no es recomendable. En el fondo del depósito pueden acumularse impurezas que, si el nivel es muy bajo, pueden llegar al motor. Esto puede provocar daños en componentes como: La bomba de combustible, los inyectores y el sistema de alimentación. Además, mantener el circuito limpio también ayuda a reducir emisiones contaminantes. - Evita golpear los neumáticos contra los bordillos.
Al aparcar es importante evitar golpear las ruedas contra los bordillos. Un impacto fuerte puede afectar a los rodamientos, la alineación de la suspensión y el equilibrado de las ruedas.
Estas alteraciones pueden provocar vibraciones en el volante y un desgaste irregular de los neumáticos os rodamientos. - Conduce de forma suave y sin acelerones.
La conducción agresiva aumenta el consumo de combustible y el desgaste del vehículo. Evitar aceleraciones bruscas y frenazos innecesarios ayuda a reducir el consumo de carburante y prologa la vida de los frenos, a la vez que disminuye las emisiones contaminantes. - Evita girar el volante hasta el tope.
Girar el volante hasta el límite o mantenerlo bloqueado durante demasiado tiempo puede afectar al sistema de dirección y a la suspensión del vehículo. Siempre que sea posible, evita mantener la dirección en su posición máxima.
Adoptar hábitos de conducción eficiente no solo ayuda a ahorrar combustible, sino que también contribuye a reducir la contaminación y a prolongar la vida útil del vehículo.
Pequeños gestos al volante pueden marcar una gran diferencia tanto para tu seguridad como para el medio ambiente.
Más consejos para conducir mejor, en este enlace.


