Hoy, al volver de Madrid por la M-607, poco después de pasar Colmenar Viejo, nos llamó la atención una imagen poco habitual. En los cristales de los coches que circulaban en sentido contrario se reflejaba una intensa luz roja, tan brillante que, durante un instante, parecía la luz de freno de otro vehículo. Sin embargo, era el reflejo del sol.
Ese intenso color rojizo se debía a las partículas en suspensión transportadas por el humo de los incendios activos en distintos puntos de Madrid, Toledo y Ávila. Aunque las llamas se encuentren a decenas de kilómetros, el humo puede recorrer grandes distancias impulsado por el viento, reduciendo la visibilidad, alterando la percepción de los colores y haciendo que la conducción sea más peligrosa.
Además del característico cielo anaranjado o marrón, es posible que lleguen hasta la carretera cenizas y pavesas, lo que indica que el humo está alcanzando la zona por la que circulamos.
Por eso, desde Autoescuela Pit Lane, en El Boalo, queremos recordar algunos consejos para conducir con seguridad si te encuentras humo o incluso un incendio cerca de la carretera.
Consejos para conducir con humo en la carretera:
1. Reduce la velocidad antes de perder visibilidad
No esperes a entrar en la nube de humo. Si observas una cortina gris o notas que la visibilidad empieza a disminuir, reduce la velocidad de forma progresiva y sin maniobras bruscas.
2. Aumenta la distancia de seguridad
Con humo resulta más difícil calcular la velocidad y la distancia respecto al vehículo que circula delante. Deja una separación mayor de la habitual para disponer de más tiempo de reacción.
3. Enciende las luces de cruce
Aunque sea de día, utiliza las luces de cruce para que los demás conductores puedan verte con mayor facilidad. No confíes únicamente en las luces diurnas, ya que en muchos vehículos no iluminan la parte trasera.
4. Evita las luces largas
Las luces de carretera rebotan sobre el humo, igual que ocurre con la niebla, creando un efecto de deslumbramiento que reduce aún más la visibilidad.
5. Mantén las ventanillas cerradas
Cierra las ventanillas para evitar la entrada de humo, cenizas o pavesas en el habitáculo y activa la recirculación del aire si el humo es intenso.
6. No te detengas en mitad de la carretera
Si la visibilidad empeora de forma importante, busca un lugar seguro donde detenerte. Nunca pares en el carril de circulación.
7. Sigue siempre las indicaciones de los servicios de emergencia
Si hay un incendio cercano pueden producirse cortes de carretera o desvíos temporales. Respeta siempre las indicaciones de la Guardia Civil, los agentes de tráfico y los equipos de emergencias, aunque la carretera parezca despejada.
Si mientras conduces observas caer cenizas, pavesas o pequeñas partículas negras sobre el parabrisas, extrema la precaución. Puede significar que el incendio está más próximo de lo que parece o que el viento está transportando restos del fuego hasta la carretera.
¿Y si ves llamas junto a la carretera?
Si el fuego está muy próximo:
– Mantén la calma.
– Cierra completamente las ventanillas.
– Continúa circulando únicamente si la vía permanece abierta y las autoridades lo permiten.
– Si la carretera está cortada, nunca intentes atravesar el incendio.
Recuerda que el calor extremo puede afectar al firme, reducir la visibilidad a pocos metros y provocar cambios muy rápidos en la dirección del fuego debido al viento.
La prevención también salva vidas
En Autoescuela Pit Lane hablamos a diario de señales, prioridades y maniobras, pero situaciones como esta nos recuerdan que conducir también significa saber interpretar el entorno y anticiparse a los riesgos.
Cuando el cielo se vuelve naranja, el sol adquiere un intenso color rojo y comienzan a caer pavesas sobre el coche, no estamos simplemente ante un paisaje llamativo. Estamos ante una situación que exige máxima atención y una conducción especialmente prudente. Reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y mantener la calma puede marcar la diferencia entre un simple susto y un accidente.
Porque la mejor técnica de conducción siempre empieza por la prevención.


